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Chistes de Jaimito cortos y divertidos para reír

Aquí tienes una selección completa de 69 chistes de Jaimito cortos, organizados para que puedas leerlos rápidamente y copiar tus favoritos con un solo clic.

1. Chistes de Jaimito en el colegio

— Jaimito, ¿cómo se dice perro en inglés?
— Dog, profesora.
— ¿Y veterinario?
— ¡Dog-tor!
— Jaimito, conjugación del verbo caminar en presente: yo camino, tú caminas...
— ¡Él corre, ellos saltan, todos huyen!
— A ver Jaimito, dígame dos pronombres.
— ¿Quién, yo?
— ¡Muy bien, excelente!
— Jaimito, ¿por qué sacaste un cero en matemáticas?
— Porque la profesora me preguntó cuánto era 2 por 1 y le contesté que dos, pero me exigió la respuesta con IVA incluido.
— Profesora, ¿castigaría usted a alguien por algo que no hizo?
— Por supuesto que no, Jaimito, eso sería injusto.
— ¡Qué bueno, porque no hice la tarea!
— Jaimito, defina la palabra "fe".
— Fe es lo que le sobra a mi padre cuando revisa mis notas del colegio.
— Jaimito, ¿qué planeta va después de Marte?
— Miércoles, profesora.
— Maestro, ¿el agua es un ser vivo?
— No, Jaimito, no tiene vida.
— Ah, pues entonces mi pez se ahogó por pura mala suerte.
— Jaimito, ¿dónde está el mapa de América?
— Aquí lo tengo, profesora.
— Muy bien, ¿y quién lo descubrió?
— ¡Yo lo encontré debajo de la mesa!
— Jaimito, ¿por qué copias el examen de tu compañero?
— Porque él sabe menos que yo y quiero ver si nos equivocamos juntos.
— Jaimito, ¿qué significa HP?
— Hewlett-Packard, profesora.
— No, en este contexto significa Héroes Patrios... ¡y baje la voz!
— A ver Jaimito, si tengo cinco manzanas en una mano y seis en la otra, ¿qué tengo?
— Unas manos gigantescas, profesora.
— Jaimito, ¿qué son los Alpes?
— Una cadena de montañas muy alta.
— ¿Y los Pirineos?
— Los primos de los Alpes.
— Jaimito, ¿por qué llegas tarde a la escuela?
— Porque escuché un letrero en la esquina que decía "Escuela despacio, baje la velocidad", y obedecí al pie de la letra.
— Jaimito, si un tren sale de Madrid a 120 km/h y otro de Barcelona a 90 km/h...
— ¡Profesora, mejor cancele el viaje porque me mareo solo de pensarlo!
— Jaimito, ¿por qué estudias historia con una linterna encendida?
— Para iluminar los hechos del pasado.
— Jaimito, ¿quién fue Cristóbal Colón?
— Un navegante que demostró que la Tierra era redonda.
— ¿Y qué más?
— Que las agencias de viajes de antes no servían para nada.
— Profesor, ¿me puede castigar por algo que no hice?
— Ya te dije que no, Jaimito.
— Uf, qué alivio, porque rompí la ventana del pasillo.
— Jaimito, ¿cómo se escribe cero en números romanos?
— Con un círculo muy chiquito, maestra.
— Jaimito, ¿por qué tu cuaderno huele a sopa?
— Porque la sopa de letras se me derramó encima mientras estudiaba ortografía.
— Jaimito, dime un sinónimo de clímax.
— Hasta aquí llegamos, profesora.
— Jaimito, ¿cuál es el colmo de un electricista?
— No tener corriente para pagar la luz del colegio.
— Jaimito, ¿qué gas produce la descomposición de la materia?
— El susto cuando mi madre abre mi boletín de notas.

2. Chistes de Jaimito en casa

— Papá, papá, ¿qué se siente tener un hijo tan inteligente?
— No lo sé, hijo, pregúntale a tu abuelo.
— Jaimito, ve a la tienda y tráeme un cartón de leche, y si hay huevos, tráete una docena.
— Entendido, papá. Al rato vuelve con doce cartones de leche.
— Mamá, mamá, en el colegio me dicen que soy un distraído.
— Jaimito, niño, tú vives en la casa de al lado.
— Papá, ¿es verdad que los patos caminan oscilando?
— Sí, hijo.
— Ah, pues el de la cena oscilaba tanto que se cayó al suelo y se rompió.
— Jaimito, ¿te comiste los dulces que estaban en la alacena?
— No, mamá, me los comí que estaban en mi estómago.
— Mamá, en la escuela me enseñaron que la mentira tiene patas cortas.
— ¿Y eso qué significa, Jaimito?
— Que por eso papá no llega nunca a tiempo.
— Jaimito, lávate las manos antes de cenar.
— Pero mamá, si no voy a tocar la comida, la voy a comer con cuchara.
— Papá, papá, ¿cuánto cuesta casarse?
— No lo sé, hijo, sigo pagando las consecuencias.
— Jaimito, ¿por qué le hablas tan bajito a la televisión?
— Porque no quiero que se despierte el programa que está durmiendo.
— Mamá, mamá, ¿puedo ir a jugar al fútbol?
— Pero Jaimito, si está lloviendo a cántaros.
— No te preocupes, mamá, ya traje el paraguas y las botas de lona.
— Jaimito, ¿por qué le pusiste sal al café con leche?
— Para que tenga más gracia al beberlo, papá.
— Papá, ¿por qué las cigüeñas traen a los bebés?
— Porque vuelan alto, hijo.
— Ah, menos mal que no los traen los pingüinos, porque si no nos caeríamos de cabeza.
— Jaimito, apaga la luz de la habitación que gastas mucha electricidad.
— Pero mamá, si estoy durmiendo con los ojos cerrados, apenas gasta una bombilla.
— Mamá, en la calle me dijeron que parecía un payaso.
— ¿Y tú qué hiciste?
— Les saqué un globo de agua de la mochila.
— Jaimito, ¿por qué lloras junto a la pecera?
— Porque el pez dorado se acaba de mudar al cielo de los peces y no me dejó su dirección.
— Papá, ¿me compras un helado?
— Si te portas bien, sí.
— Uf, qué mal negocio, prefiero comprarlo con mi hucha.
— Jaimito, ¿has visto el control remoto de la televisión?
— Sí, mamá, está justo donde lo dejamos anoche... bajo dos kilos de mantas.
— Mamá, mamá, ¿puedo repetir plato de sopa?
— ¡Claro que sí, Jaimito! Qué alegría que te guste tanto.
— Sí, es que la primera me supo a poco jabón.
— Jaimito, ven aquí enseguida.
— Voy, papá, pero despacio para no gastar suela de zapato.
— Abuelo, ¿es verdad que en tus tiempos las frutas sabían mejor?
— Sí, Jaimito, porque no tenían tantas aplicaciones móviles para madurar.
— Jaimito, ¿por qué abres la puerta del refrigerador con los ojos cerrados?
— Para ver si la luz interior se apaga de verdad cuando la cierro.
— Papá, papá, ¿qué es la economía doméstica?
— Es cuando tu madre compra algo rebajado y ahorramos tanto que terminamos gastando el doble.
— Jaimito, saca a pasear al perro.
— Pero mamá, si no tengo perro.
— Por eso mismo, para que estire las patas imaginarias.

3. Ocurrencias y travesuras de Jaimito

— Jaimito, ¿por qué tiraste el despertador por la ventana?
— ¡Para ver cómo vuela el tiempo, señor juez!
— Oye Jaimito, ¿por qué caminas con las manos en los bolsillos?
— Para evitar que me atrapen los mosquitos en los nudillos.
— Jaimito, ¿qué haces mirando fijamente la pared?
— Esperando a que pase un meme en vivo.
— Jaimito, ¿por qué metiste el teléfono en la licuadora?
— Porque quería ver si licuaba los mensajes de voz más rápido.
— Jaimito, ¿por qué te compraste gafas de sol si está nublado?
— Para que las nubes no me encumbren la mirada.
— Jaimito, ¿dónde compraste esos zapatos tan raros?
— En una tienda de empeño, porque cada vez que camino parece que voy de bajada.
— Jaimito, ¿por qué le cantas canciones tristes al cactus?
— Para ver si llora y me ahorra regarlo por dos semanas.
— Jaimito, ¿por qué pintaste de verde al gato?
— Porque quería que combinara con el césped del jardín delantero.
— Jaimito, ¿qué te gustaría ser de mayor?
— Jubilado, para ganar dinero sin hacer nada en la oficina.
— Jaimito, ¿por qué tienes un calcetín en la oreja?
— Es que me dijeron que ponía atención de inmediato.
— Jaimito, ¿por qué pones una moneda debajo de la almohada?
— Para ver si el ratón de los dientes me paga intereses por custodia.
— Jaimito, ¿por qué le hablas al espejo?
— Para asegurarme de que el reflejo no me copie las muecas.
— Jaimito, ¿por qué guardas galletas en el bolsillo trasero del pantalón?
— Para sentarme con confianza y hacerme el dulce.
— Jaimito, ¿por qué le pusiste un sombrero al paraguas?
— Para que no se sienta desnudo cuando llueve de frente.
— Jaimito, ¿por qué cruzas la calle corriendo con los ojos cerrados?
— Para ganarle a la luz roja en velocidad pura.
— Jaimito, ¿por qué pusiste el ordenador dentro del horno?
— Para ver si cocinaba un buen programa de software.
— Jaimito, ¿qué hacías subido a la palmera con una caña de pescar?
— Intentando pescar un coco fresco, señor.
— Jaimito, ¿por qué te compraste un diccionario tan grande?
— Para buscar palabras de peso en los debates escolares.
— Jaimito, ¿por qué metiste los zapatos en la nevera?
— Para tenerlos frescos en la caminata de mañana.
— Jaimito, ¿por qué le pediste una brújula a Papá Noel?
— Para no perderme camino a la nevera por las noches.
— Jaimito, ¿por qué te ríes solo mirando la pantalla del móvil?
— Porque acabo de leer el último chiste que inventé yo mismo.
— Jaimito, ¿por qué le pusiste pilas a la almohada?
— Para soñar con corriente continua y no perder el ritmo.
— Jaimito, ¿por qué guardas todos tus chistes en una libreta secreta?
— Porque el humor de Jaimito nunca pasa de moda y hay que conservarlo intacto.

Preguntas frecuentes

¿Quién es Jaimito en los chistes populares?

Jaimito es el protagonista clásico de la picardía y el humor popular hispanohablante, conocido por sus ingeniosas y descaradas respuestas en el colegio y en casa.

¿Cómo puedo copiar los chistes de Jaimito?

Cada chiste cuenta con un botón interactivo de copia rápida que guarda el texto en tu portapapeles al instante con un solo clic.

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