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Chistes para Niños Cortos y Graciosos

¿Buscas una forma sana y divertida de entretener a los más pequeños? Aquí tienes una cuidada selección de 150 chistes para niños cortos y graciosos, limpios y aptos para toda la familia. Cada tarjeta cuenta con un botón para copiar el texto al instante.

Chistes de animales

— Papá, papá, ¿qué se siente tener un hijo tan guapo?
— No lo sé, hijo, pregúntale a tu abuelo.
— ¿Qué le dice una abeja a otra?
— ¡Hola, mi-miel!
— ¿Por qué los elefantes no usan computadora?
— ¡Porque les da miedo el ratón!
— ¿Qué hace un pez en el agua?
— ¡Nada!
— ¿Cuál es el animal que tiene más dientes?
— ¡El ratón de los dientes!
— ¿Qué le dice un gusanito a otro?
— Voy a dar una vuelta a la manzana.
— ¿Por qué las focas del circo miran siempre hacia arriba?
— ¡Porque ahí están los focos!
— ¿Qué le dice una gallina a otra en la calle?
— ¡Cuidacallos!
— ¿Cómo se llama el animal más lento del mundo?
— Pitu-fo. (Porque es lento).
— ¿Qué hace una abeja en el gimnasio?
— ¡Zumba!
— ¿Por qué las vacas viajan tanto en avión?
— ¡Para ver pasto nuevo!
— ¿Qué le dice un perro a otro perro?
— Guau.
— ¿Cómo se despiden los químicos?
— Ácido un placer. (Bueno, este es de animales: ¿Cómo se despiden las vacas? — ¡Lácteos a la vista!).
— ¿Por qué el perro mueve la cola?
— Porque la cola es más pesada que el perro y se mueve sola.
— ¿Qué le pasa a una rana cuando cruza la calle?
— ¡Rana-tizada!
— ¿Cuál es el colmo de un gato?
— Tener aroc-en-pelo.
— ¿Qué hace un pato con una pata rota?
— Anda cojo.
— ¿Por qué las jirafas tienen el cuello tan largo?
— ¡Porque la cabeza les queda muy arriba!
— ¿Qué le dice un camello a una tortuga?
— ¡Qué ropa tan ajustada llevas!
— ¿Por qué los osos duermen todo el invierno?
— ¡Porque no tienen despertador!
— ¿Qué pasa si cruzas un pato con un perro?
— ¡Un guau-cuac!
— ¿Cuál es el pez que huele más mal?
— ¡El pez-pApá!
— ¿Qué le dice una foca a su madre?
— ¡Hola, fo-quita!
— ¿Por qué el canguro está siempre triste?
— Porque salta de un problema a otro.
— ¿Qué hace una abeja con un sándwich?
— ¡Le pone miel!
— ¿Cómo se llama un búho ciego?
— ¡Bú-jajaja!
— ¿Qué le dice un leopardo a otro?
— ¡Qué manchas tienes hoy!
— ¿Por qué los peces viven en agua salada?
— ¡Porque la pimienta los hace estornudar!
— ¿Qué hace un gato en la arena?
— ¡Entierra sus secretos!
— ¿Cuál es el animal que come con las patas?
— ¡Todos, porque ninguno come con las manos!
— ¿Qué le dice un caracol a una rosa?
— ¡Hola, flor!
— ¿Por qué las gallinas ponen huevos blancos?
— ¡Porque son de gallina blanca!
— ¿Qué animal tiene las orejas más grandes?
— ¡El elefante!
— ¿Cómo se llama el campeón de buceo?
— ¡Pepe, pez!
— ¿Qué hace un perro bombero?
— ¡Guau-guau y apaga el fuego!
— ¿Por qué las cebras usan rayas?
— ¡Porque no quieren salir desnudas!
— ¿Qué le dice una paloma a otra?
— ¡Cucú, digo... cu-cú no, así no es!
— ¿Cuál es el colmo de un oso?
— ¡Estar aburrido en el polo!
— ¿Qué le dice un pez a otro al salir del mar?
— ¡Qué calor hace afuera!
— ¿Por qué los loros repiten tanto?
— ¡Porque no tienen imaginación!

Chistes del colegio y profesores

— Profesor, profesor, ¿me castigaría por algo que no hice?
— Claro que no, Pepito.
— ¡Qué bien! Porque no hice la tarea.
— Pepito, ¿cuánto es dos por dos?
— ¡Empate, profe!
— A ver, Pepito, dígame una palabra que empiece con la letra M.
— Manzana, profe.
— Muy bien. ¿Y otra?
— ¡Otra manzana!
— Mamá, mamá, en el colegio me dicen que estoy loco.
— ¿Y tú qué haces, hijo?
— ¡Les ladro y salen corriendo!
— Profesor, ¿qué significa 'críquet'?
— Es un juego inglés, Jaimito.
— Ah, pensé que era el sonido de un grillo.
— Pepito, conjuga el verbo andar en pasado.
— Yo anduve... tú anduviste... él anduvo...
— ¡Más despacio, por favor!
— ¡El otro anduvo corriendo!
— Mamá, hoy saqué un diez en el colegio.
— ¡Qué orgullo, hijo! ¿En qué materia?
— En cinco y cinco.
— Profesor, ¿puedo ir al baño?
— Jaimito, ¿cómo se dice?
— Por favor, maestro, ¿puedo ir al baño?
— Así sí. ¡Vete rápido!
— ¿Por qué la maestra de música usa anteojos?
— ¡Porque las notas musicales son muy pequeñas!
— Pepito, ¿quién descubrió América?
— ¡Colón!
— ¿Y qué descubrió después?
— ¡Las mañanas de domingo!
— Profe, ¿usted me castigaría por llegar tarde?
— Jamás.
— ¡Uf, qué alivio! Son las tres de la tarde y apenas llego.
— Alumno, ¿dónde está ubicado el mar Mediterráneo?
— En el libro de geografía, profe.
— Mamá, hoy en la escuela me felicitaron todos.
— ¿Por qué, hijo?
— ¡Porque fui el único que no asistió!
— Profesor, ¿el agua tiene sabor?
— No, Jaimito, el agua es incolora e insípida.
— Ah, entonces me tomé la sopa sin querer.
— Pepito, ¿por qué tu redacción sobre el perro es igual a la de tu hermano?
— ¡Porque tenemos el mismo perro, profe!
— ¿Qué hace un libro en el suelo del aula?
— ¡Descansando de tanto estudio!
— Profesor de historia: Dígame una fecha importante en la historia universal.
— El 25 de diciembre.
— ¿Por qué?
— ¡Porque hay vacaciones!
— Mamá, en el colegio me enseñaron a sumar.
— A ver, hijo, ¿cuánto es uno más uno?
— Depende, mamá, ¿es en matemáticas o en la vida real?
— Pepito, ¿qué es la atmósfera?
— Es la capa de aire que rodea la tierra y que nos deja respirar sin pagar.
— Bueno... técnicamente sí.
— Maestro, ¿puedo hacerle una pregunta difícil?
— Claro que sí, dime.
— ¿Por qué los flamencos se pararán en una sola pata?
— No lo sé. ¿Por qué?
— ¡Porque si levantan la otra, se caen!
— Alumno, ¿qué idioma se habla en Cuba?
— El cubano, profe.
— No, hijo, español.
— Ah, qué raro, si allá todos hablan con acento.
— Profesor, ¿por qué los barcos flotan si son tan pesados?
— Por la ley de Arquímedes.
— Ah, pensé que era porque sabían nadar.
— Pepito, ¿qué estudias en la clase de plástica?
— ¡Dibujo libre!
— ¿Y por qué entregaste la hoja en blanco?
— ¡Porque mi libertad no tiene límites!
— Mamá, el profesor de matemáticas está loco.
— ¿Por qué dices eso, hijo?
— Porque ayer dijo que tres por cuatro es doce, y hoy dijo que seis por dos también es doce. ¡Se contradice solo!
— Alumno, ¿qué significa 'analfabeto'?
— Es alguien que no sabe leer ni escribir.
— ¿Y tú sabes?
— Aún no lo sé, profe, ¡estoy leyendo este libro!
— Profesor, ¿puedo salir al recreo temprano?
— Si adivinas cuántos caramelos tengo en el frasco, te dejo.
— ¡Quinientos!
— Uy, te pasaste por mucho.
— Mamá, hoy en la escuela jugué al fútbol y metí un golazo.
— ¡Qué crack! ¿Fue de cabeza?
— No, de rebote en la nariz del arquero.
— Pepito, ¿por qué escribes tu nombre con minúscula?
— ¡Porque soy un niño pequeño, profe!
— Profe, ¿las plantas sienten dolor?
— No, Jaimito.
— Ah, entonces le acabo de arrancar las hojas al cuaderno de mi compañero sin culpa.
— Alumno, ¿cómo se dice 'perro' en inglés?
— Dog.
— ¿Y 'gato'?
— Cat.
— ¿Y 'perro inteligente'?
— ¡Ese no lo conozco, profe!
— Papá, en el colegio me dieron una beca.
— ¡Qué alegría, hijo! ¿Para qué materia?
— No, una beca de chocolate, ¡me la comí en el recreo!
— Profesor, ¿qué es la gravedad?
— Es la fuerza que nos mantiene unidos al suelo.
— Menos mal, porque si no, saldría volando hacia la cocina.
— Pepito, ¿qué planeta está más cerca del Sol?
— Mercurio, profe.
— ¿Y cuál le sigue?
— ¡El bombero con la manguera!
— Mamá, hoy el profesor me preguntó si sabía sumar y le dije que sí.
— ¿Y qué pasó?
— ¡Me puso un problema matemático para comprobarlo!
— Alumno, ¿qué animal vuela de noche y duerme de día?
— ¡El murciélago perezoso!
— Bueno, casi.
— Profe, ¿puedo usar la calculadora en el examen?
— No, Pepito, tienes que usar la cabeza.
— Vaya, qué incómodo suena.
— Mamá, el maestro de gimnasia nos mandó a correr alrededor de la cancha.
— ¿Y cuántas vueltas diste?
— ¡Ninguna, me quedé esperando en la línea de meta!
— Profesor, ¿cómo se escribe 'murciélago'?
— Con todas las vocales, hijo.
— Ah, qué cómodo, así no se olvida ninguna.
— Pepito, ¿qué significa la palabra 'espejismo'?
— Es cuando ves algo que no está ahí, profe.
— Como tus notas altas, ¿verdad?
— Alumno, ¿por qué llegó tarde a la clase de química?
— ¡Porque me pasé de largo en el pasillo, profe!

Chistes de familia y hogar

— Hijo, ¿por qué le hablas al espejo?
— Porque estoy practicando para cuando sea famoso.
— Ah, muy bien. ¿Y qué te dice el espejo?
— Que me calle y me vaya a dormir.
— Papá, papá, ¿qué se siente tener un hijo tan inteligente?
— No lo sé, hijo, pregúntale a tu abuela.
— Abuelito, abuelito, ¿por qué tienes los ojos tan grandes?
— ¡Para verte mejor, nietecito!
— Ah, pensé que era por la tele.
— Mamá, mamá, en la escuela dicen que estoy obsesionado con la comida.
— Hijo, acabamos de conocerte hoy, ¡somos tus tíos!
— Papá, ¿me compruebas si mi linterna tiene batería?
— Claro, hijo. A ver... ¡Sí, brilla mucho!
— Menos mal, porque casi me quedo a oscuras en la cama.
— Hijo, ¿ordenaste tu habitación?
— Sí, mamá.
— ¿Y dónde está todo lo que estaba en el suelo?
— ¡Debajo de la cama, bien ordenadito!
— Abuela, abuela, ¿por qué tienes los dientes tan blancos?
— ¡Porque uso pasta dental todos los días, nieto!
— Papá, ¿por qué las nubes vuelan tan alto?
— Porque si volaran bajito, chocarían con los árboles, hijo.
— Mamá, mamá, ¿puedo salir a jugar al patio?
— Pero hijo, si está lloviendo a cántaros.
— No te preocupes, ¡llevo paraguas y botas de rana!
— Hijo, ¿por qué tienes la tele encendida si estás durmiendo?
— ¡Para soñar en color, papá!
— Papá, papá, ¿qué es la ecología?
— Es la ciencia que estudia el medio ambiente, hijo.
— Ah, pensé que era la tienda de enfrente.
— Mamá, ¿puedo comerme un chocolate antes de cenar?
— No, hijo, te va a quitar el apetito.
— Tranquila, mamá, tengo un estómago especial para chocolates.
— Abuelo, cuéntame un cuento de cuando eras joven.
— Está bien, hijo. Érase una vez un mundo sin teléfonos celulares...
— ¡Qué miedo, abuelo! ¿Y cómo sobrevivían?
— Papá, ¿me das dinero para comprar un helado?
— ¿Y las buenas notas dónde están, hijo?
— ¡En la mochila, junto con los libros!
— Mamá, mamá, ¡encontré un billete de cincuenta pesos en el suelo!
— ¿De quién será?
— ¡Mío, desde el momento en que lo recogí!
— Hijo, ¿por qué tardaste tanto en ir por el pan?
— Es que había una fila enorme de hormigas y tuve que esperar a que pasaran.
— Papá, ¿por qué el sol es redondo?
— Porque si fuera cuadrado, no rodaría por el cielo, hijo.
— Mamá, ¿por qué las estrellas titilan por la noche?
— Porque tienen frío, hijo.
— Ah, entonces voy a encenderles un suéter gigante.
— Hijo, ¿por qué te comes las galletas con los ojos cerrados?
— Porque en la caja dice que se cierren para conservar la frescura.
— Papá, ¿qué significa 'por si acaso'?
— Es una frase muy útil, hijo. Por ejemplo, lleva paraguas por si acaso llueve.
— Ah, entiendo. ¿Y llevamos galletas por si acaso tengo hambre?
— Mamá, mamá, ¿puedo tener un perro?
— No, hijo, ya tenemos demasiados animales en la casa.
— ¿Ah sí? ¿Quién más vive aquí?
— ¡Tu hermano y tú!
— Abuelo, ¿por qué caminas tan despacio?
— Porque ya caminé muy deprisa toda mi vida, nieto.
— Papá, ¿por qué el mar es tan azul?
— Porque los peces pequeños pintan el fondo con acuarelas, hijo.
— Mamá, ¿puedo ver una película de terror?
— No, hijo, a tu edad esas cosas dan pesadillas.
— Tranquila, mamá, duermo con la luz encendida y los ojos abiertos.
— Hijo, ¿por qué dejaste el vaso de leche al lado de la cama?
— ¡Para que las vacas sueñen con su hogar!
— Papá, ¿qué se siente ser adulto?
— Que siempre tienes que pagar cuentas, hijo.
— ¡Qué aburrido! Menos mal que yo soy un niño y cobro en besos.
— Mamá, mamá, ¡encontré un calcetín perdido debajo del sillón!
— ¡Qué milagro! ¿Y el otro?
— ¡Ese se quedó en el otro universo!
— Hijo, ¿por qué te pones sombrero dentro de casa?
— ¡Porque hace frío bajo techo, papá!
— Abuelita, abuelita, ¿me das un pedazo de pastel?
— Claro, nieto, pero cómetelo despacio.
— Sí, abuela, con los ojos cerrados para que dure más.
— Papá, papá, ¿por qué los pájaros vuelan hacia el sur en invierno?
— Porque caminando tardarían muchísimo, hijo.
— Mamá, ¿puedo jugar con la tableta un ratito más?
— Solo cinco minutos más, hijo.
— ¡Genial! ¿Y cuántos segundos tiene un minuto?
— Hijo, ¿por qué tienes la cara llena de chocolate?
— ¡Porque intenté besar la barra y me ganó por sorpresa!
— Papá, ¿por qué las jirafas no hablan?
— Porque tienen el cuello tan largo que las palabras se quedan a mitad de camino, hijo.
— Mamá, mamá, ¿qué hay para cenar?
— Lo que sobró de ayer, hijo.
— ¡Qué bien! ¡A comer sobras!
— Hijo, ¿por qué cantas mientras te cepillas los dientes?
— ¡Para que las muelas escuchen música clásica!
— Papá, ¿por qué la luna cambia de forma?
— Porque le gusta cambiar de look cada semana, hijo.
— Mamá, mamá, ¡hoy aprendí a andar en bicicleta sin manos!
— ¡Qué peligro, hijo! Ven aquí que te ponga el casco.
— No puedo, mamá, ¡estoy escribiendo esto con los pies!
— Hijo, ¿por qué pusiste el despertador a las tres de la mañana?
— ¡Para comprobar si seguía sonando, papá!
— Abuelo, ¿por qué tu bastón tiene una pelota de tenis en la punta?
— ¡Para que el suelo juegue conmigo, nieto!
— Papá, papá, ¿qué se siente tener el mejor hijo del mundo?
— No lo sé, hijo, pregúntale a tu vecino.

Chistes cortos y rápidos

— ¿Qué le dice una taza a otra?
— ¡Qué tazón de verte!
— ¿Cómo se dice pañuelo en japonés?
— Saka-moko.
— ¿Qué le dice un semáforo a otro?
— ¡No me mires que me pongo rojo!
— ¿Cuál es el colmo de un electricista?
— ¡No tener corriente en casa!
— ¿Qué hace una escoba en la fiesta?
— ¡Barre con todos los premios!
— ¿Cómo se despide un astronauta?
— ¡NASA vemos!
— ¿Qué le dice una pared a otra?
— ¡Nos vemos en la esquina!
— ¿Por qué el libro de matemáticas estaba triste?
— ¡Porque tenía muchos problemas!
— ¿Qué le dice un zapato a otro?
— ¡Qué cansados estamos!
— ¿Cuál es el colmo de un jardinero?
— ¡Que lo dejen plantado!
— ¿Qué hace una piña en el mar?
— ¡Nada, es una piña flotante!
— ¿Cómo se llama el hermano mayor de Pinocho?
— ¡Pinochón!
— ¿Qué le dice un cero a otro cero?
— ¡No somos nada!
— ¿Cuál es el colmo de un calvo?
— ¡Perder la cabeza por un peine!
— ¿Qué le dice una aguja a un hilo?
— ¡Te sigo a todas partes!
— ¿Por qué los esqueletos no van al cine?
— ¡Porque no tienen tripas para las palomitas!
— ¿Qué hace una fresa en el campo de fútbol?
— ¡Juega de delantera!
— ¿Cómo se llama el animal más rápido del universo?
— ¡El chita-rápido!
— ¿Qué le dice un tenedor a una cuchara?
— ¡Me tienes harto de tanto pinchar!
— ¿Cuál es el colmo de un músico?
— ¡Tener notas bajas!
— ¿Qué le dice una hoja de papel a un lápiz?
— ¡Me estás rayando la vida!
— ¿Cómo se llama el rey de los chistes malos?
— ¡El rey risitas!
— ¿Qué le dice una nube de tormenta a un rayo?
— ¡Qué destellos traes hoy!
— ¿Cuál es el colmo de un zapatero?
— ¡Trabajar con los pies!
— ¿Qué hace una galleta en el hospital?
— ¡Viene a hacerse una migaja!
— ¿Cómo se dice 'puerta' en inglés?
— Door.
— ¿Y 'salida'?
— ¡Sal-door!
— ¿Qué le dice una papa a otra en la sartén?
— ¡Qué calor hace aquí abajo!
— ¿Por qué los buzos se tiran de espaldas al agua?
— ¡Porque si se tiran de frente, caen dentro del barco!
— ¿Qué le dice una lámpara a un enchufe?
— ¡Me iluminas la vida!
— ¿Cuál es el colmo de un carpintero?
— ¡Tener una madera de líder!

Compartir momentos de humor con los más pequeños no solo fomenta un ambiente familiar alegre y distendido, sino que también estimula su desarrollo cognitivo y su creatividad lingüística. Los chistes cortos y sencillos son excelentes herramientas pedagógicas para mejorar la dicción, la comprensión de dobles sentidos y la socialización en el entorno escolar o doméstico. Esperamos que esta amplia recopilación de 150 chistes infantiles haya llenado tu día de risas y sonrisas compartidas. Recuerda que puedes utilizar el botón de copiado integrado en cada tarjeta para enviar rápidamente tus chistes favoritos por mensajería o guardarlos para cualquier ocasión especial.

Preguntas Frecuentes

¿Son estos chistes aptos para todas las edades?

Sí, absolutamente todos los chistes incluidos en esta selección son limpios, sanos y están diseñados específicamente para el público infantil y familiar.

¿Cómo funciona el botón de copiar chiste?

Al hacer clic en el botón "Copiar chiste" situado debajo de cada tarjeta, el texto se guardará automáticamente en el portapapeles de tu dispositivo para que puedas pegarlo donde prefieras.

¿Puedo utilizar estos chistes para actividades escolares?

Por supuesto. Son perfectos para romper el hielo en el aula, dinamizar talleres infantiles o simplemente divertirse en los ratos libres.

¡Copiado con éxito!
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